Salió de casa temprano con su antigua cámara polaroid y volvió por la noche. Consigo traía entonces muchas fotos que puso en una olla con agua hirviendo: la foto del mar será el color de sus ojos; la foto del fuego de la hoguera, el de su pelo; la foto la de la sangre, el de sus labios; la de la nieve, el de su piel; la de la arena del mar, las pecas que la surcarán; la del atardecer, su mirada; la de la nube, su ternura… añadió un poco de azúcar para volverla dulce, un poco de masa para su cuerpo, unas pocas especias para hacerla interesante y para darle un buen olor y un bombón para que hiciera el hueco de su ombligo. Removió y removió…
Photographus